26 de octubre de 2005

Mi generación

Otra vez he vuelto a levantarme con el reloj en PM y otra vez me ha pillado el 24 tomándome el desayuno-comida en la terraza. Mirando el cruce de García Sánchez con Duquesa. Hoy, como siempre, la calle está sobre-habitada, el tráfico lo ensordece todo y los colores grises y marrones se han puesto de moda en la pasarela maña. El cielo está encapotado y un niño pequeño me mira fijamente desde un pupitre verde al otro lado de una ventana del colegio de curas de la calle de enfrente. Me lo imagino, al terminar las clases, saliendo del colegio y cogiendo la mano de su madre para irse a casa. Encendiendo la consola para ser campeón del mundo de F1 o para matar al monstruo final del juego y vacilar mañana a sus compañeros. Son los cobayas de la generación tecnófila que estamos pariendo, niños que no conocerán nunca el juego del pañuelo o del escondite. Podrán elegir su equipo preferido en el FIFA, hacer todos los fichajes que quieran y ganar con sus manos todos los trofeos imaginables del mundo; pero nunca vivirán los partidos de fútbol de mi generación, cuando nos quedábamos jugando después de clase hasta que se iba el sol y, a veces, seguíamos. Una generación que sólo crecerá amparada por la ropa de marca, la ignorancia y la PSP. Una generación en la que niños de doce años manejarán cientos de euros en los bolsillos (más de los que llevo yo ahora), ignorando la pobreza que llevan dentro. PD: Perdón por la espera.

2 comentarios:

Clara dijo...

Merecio la pena esperar. Saludos.

Anónimo dijo...

tienes mucha razón, sigamos intentando que conozcan algo más...
sigamos intentando un mundo mejor.