4 de febrero de 2006

Cierra el chiringuito

Se va, cierra el chiringuito, enciende las luces, baja la persiana, recoge las fichas y grita aquello de ¡no va más! Cuelga las botas aunque el equipo la necesite ahora más que nunca; suelta el fusil y deja un hueco irremplazable a mi lado en la trinchera.
Bajo el título de "Post interrupted" cuenta como vuelve a casa, al mundo de los lectores. Nos hace entender, a algunos, porque otros como yo no queremos entenderlo, que perdió la ilusión. Algo a lo que nos tiene acostumbrado este mar de soñadores llamado blogosfera. Nos contagia a todos los navegantes, cada cierto tiempo, una fiebre llamada obligación, un ansia de dar al lector lo que es del lector; el deber de escribir el artículo de cada semana que a veces termina por hundir el barco. Hay quien, como en este caso, decide volver a puerto y llevar una vida en tierra; no les culpo , la verdad, es más cómodo. Pero también hay quien dice no, marinos que no se rinden por más que no sople el viento o se terminen las provisiones. Marinos que, lejos de huir de la tormenta, enfocan la proa hacia ella. En fin, Elena, espero que tu adios sea sólo un hasta luego que se maquilló para salir de fiesta y que mañana, después de la resaca, volverá a ser el mismo. Y si no es así, si no vuelves, siempre nos quedará la clase de historia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que bonito.. solo por este comentario, yo volvería.
la madrina

lara dijo...

Haces unos escritos muy bonitos, a mi también me gustaba la poca sangre, lastima...