31 de diciembre de 2005

CV

Para terminar el año he decidido pensar en el futuro. En mi futuro. El tema del trabajo está bastante mal. No es ningún misterio. Tal vez haya algún director de empresa navegando perdido por aquí, así que por si acaso voy a dejar mi currículum.

Belsierre

El menda:

Estado civil: A la espera.

Nacionalidad: Terrícola, no creo en eso de los países.

Edad: Física 20, Mental 14.

Lugar de nacimiento: Departamento de maternidad del hospital.

Teléfono: ¿De verdad crees que es tan fácil conseguirlo?

Dirección: Algún remoto lugar de Aragón.

La causa:

Cambiar el mundo y ligarme a Penélope Cruz.

Premios recibidos:

Mi familia (1985).

1024 invitaciones a lo que quiera tomar, (y subiendo).

35 miradas y sonrisas de chicas desconocidas en los autobuses de Zaragoza.

Conocerla (1998).

Grado de capitán en las fiestas de Pozán de Vero (2003).

Admitido en la hermandad de los pupilos de Teleco (2004).

Los amigos que tengo y los que tuve.

Varios correos electrónicos y SMS felicitándome por ser yo mismo.

Que tú estés leyendo esto (2005-2006).

Estudios, y cosas aprendidas en cada uno:

Aprendizaje con niñera: curso intensivo de tragabolas, ¿Quién es quién? y playmóbil.

Parbulario: Lecciones de pilla-pilla, colgar balones en el tejado, comer tartas dibujadas en la pizarra y el juego de la rana.

EGB: Disfrutar de los primeros amigos antes de que el instituto nos separara.

ESO: Saber que en otra época pude aprobar sin estudiar, las buenas notas que desde entonces no he vuelto a tener y todos aquellos ratos de cachondeo, tanto en el recreo como en clase.

Bachillerato: Dejar de pensar que todo se puede explicar con la ciencia y que el bachillerato sirve para algo.

Ingeniería de Telecomunicación: Horario de la cafetería, de 9:00 a 20:00.

Idiomas:

Nivel aceptable de castellano escrito, pero hablarlo me cuesta bastante. De inglés mejor ni hablar.

Explotaciones anteriores:

Verano de 2003 – Coso 22, Cervecería – Barbastro (Huesca)

Trabajo: Malabarista, pardillo, cabeza de Turco, proyecto de camarero.

Logros:

Mejora sustancial de la media de atractivo de camareros de la zona.

Oro en tiro artístico de cañas.

46 sonrisas de personas altruistamente invitadas.

Verano de 2005 – Dorado 4, Dioper 2000 SL. – Barbastro (Huesca)

Trabajo: Confesor, psicólogo, segurata, animador social, humorista y barman.

Logros:

31 personas de la tercera edad más felices durante un verano.

24 confesiones con gente que necesitaba desahogarse.

16 trabajadores que empezaban mejor su jornada laboral cada día.

7 espectáculos tirando copas al suelo.

1 mendigo que se ahorró el dinero de un café al día.

Cosas en que ocupo mi tiempo:

Maquillador de la realidad, hacedor de ilusiones, ocupa en tus pensamientos y motivador de pesimistas. Inventor de currículums falsos, humorista de chistes malos que sólo coge una persona y actor de frases entrecortadas cuando estoy contigo.

Acreditaciones y licencias:

Brazalete de Capitán.

Recuerdos de mis veinte años.

Carné de manipulador de cubatas.

Patentes y publicaciones:

Bilsy!, the one and only

C5CO

Características personales:

Idealista, pesimista mal informado, caballeroso, leal a las personas leales, introvertido, cavilador, personal, apolítico, tal vez divertido (tal vez serio), visionario.

30 de diciembre de 2005

Sin

Sin sueños nocturnos, sin noches perdidas, sin estrella en el paseo de las damas, sin lunas corruptas, sin flores prohibidas, sin escritores, sin escenas de cama. Sin versos de once, sin billetes de diez, sin luz, sin corazones en las esquelas, sin ‘te llamaré’, sin ‘quizá’, sin ‘tal vez’, sin putas tristes, sin dolores de muelas. Sin Antonio, sin Pablo, sin Federico, sin la hacienda de don Alonso Quijano, sin esperpento, sin platero el borrico, sin Reverte, sin Sabina, sin mi hermano. Sin deseo de desear cosas buenas, sin independientes avenidas mañas, sin amanecer, sin whisky en las venas, sin amigos en cada calle, sin cañas. Sin pensar lo que digo, sin pensar mal, sin ‘hasta luego’ que parecen ‘adiós’, sin besos con lengua, sin vida real, sin héroes que mueren muriendo por vos. Sin conocimientos de elegancia básica, sin quitar pétalos de sobrevivir, sin despedidas de película clásica, no habría valido la pena vivir.

22 de diciembre de 2005

Historias de mi piso (4)

La colada: O acto de lavar la ropa, para los pijos. Se me ocurrió hacerla un buen día, lo de buen es un decir. En mi vida había puesto una lavadora pero... si sé resolver ecuaciones de la hostia debería poder ponerla, ¿no?. Mi madre me lo había explicado un par de veces en una de esas conversaciones en que dices si, si, si, que si, si y luego, cuando termina ¿Qué ha dicho? Hay gente que aconseja separar la ropa en dos montones, uno para la lavadora de color y otro para la blanca. Pero yo es que sólo tengo una lavadora en casa. Así que lo metí todo junto, y arreglado. Me han dicho, cuentan, se rumorea… que hay gente que incluso se mira las etiquetas para ver como se lavan las cosas, vaya, no debería haberlas cortado. A propósito, ¿Qué significa lavado en seco? Son términos incompatibles, pero que se pueden poner juntos nadie sabe porqué. Si no van juntos parece como si faltara algo. Sería como una manifestación que no fuera multitudinaria, o como una sequía que no sea pertinaz. Que, por cierto, no tengo ni idea de lo que significa. Y no veáis para elegir detergente en el súper, que lío. Hay un montón de marcas y de tipos que le podrías poner. Que si Ariel, Ariel intenso (o algo así), Wipp ropa delicada, Wipp para prendas blancas, Wipp color, Wipp exprés, JB, White-Label,… Al final, como con la comida, lo más barato. La marca del súper, baratísimo; sólo la botella de plástico ya lo amortiza. Si total, tampoco me gusta tanto mi ropa. La colada, no tomar por una que se ha colado en casa (la intrusa) resultó extraordinariamente fácil a partir de allí. Gran invento la lavadora. Seguramente el invento que más trabajo le ha quitado al ser humano en la vida cotidiana. Seguida muy de cerca por la madre-limpiadora. Después a tender la ropa, tampoco nada difícil. Pero… , al recogerla, me quedé sorprendido al ver una pinza sin sujetar nada. ¡Maldita sea el cierzo!, ¿Y mis calzoncillos rojos? Si alguien los ve, que no se moleste en traerlos de nuevo. De hecho no son míos. Reniego de ellos. Es más le agradecería que los destruyera para evitarme posibles fotos comprometidas cunado sea famoso. Ahora que pienso… Al lado de mi casa, enfrente del balcón donde tendí la ropa, hay un colegio de curas, espero que no… Bueno, la verdad. No fue para tanto. Ojalá todas las cosas fueran así de sencillas. Por si os lo preguntáis, sí. Salió todo del mismo color del que entró, excepto el agua. Ahora que sé poner la lavadora ya no tendré que cargar con enormes maletas cuando vuelva los fines de semana al pueblo. Aunque, la próxima vez que meta la ropa en la lavadora, espero acordarme de que no es necesario llevarla puesta.

20 de diciembre de 2005

Navarrete

Navarrete: Localidad situada al norte de la provincia de Teruel, junto a Calamocha. La semana del puente de la constitución resultó tener un horario totalmente atípico. Lunes, Miércoles y Viernes; clase. Martes y Jueves, fiesta. Medio en serio, medio en broma decidimos (decidieron y me apunté) rellenar el martes con una visita socio-cultural improvisada a Navarrete. Un compañero de clase, al que llamamos Calamocha, es natural de Navarrete. Todos los días festivos se marcha al pueblo a ayudar a sus padres en la panadería familiar. El lunes por la tarde cogió rumbo Teruel, que por lo visto si existe. El martes por la mañana quedamos para salir pronto por la mañana hacia tierras turolenses. Lejos de cumplirlo tuve que despertar a nuestro conductor que se había quedado dormido y limpiar su coche recientemente bombardeado por palomas. El colega se había preparado un itinerario en Internet del copón. Que si tantos kilómetros por aquí, que si luego tuerce a la derecha… Pero no contaste con las obras, amigo. Mejor. Siempre he pensado que es más divertido un viaje a la aventura. Recorrimos carreteras que nunca antes había visto con el único objetivo de saborear el pan con que muchas veces nos vacilaba nuestro amigo. A nuestro paso por Cariñena les propuse catar el producto típico de la población pero hicieron caso omiso. Poco después, quizá sólo fue poco para mí porque me dormía de vez en cuando, llegamos a Daroca, donde una señal indicaba la entrada hacia la derecha y para Calamocha sigan recto ustedes. Todavía no sé yo a santo de qué pero el conductor decidió entrar. Estuvimos dando una vuelta turística por el pueblo y entrando en todas las calles sin salida. Chulos que somos. En un momento de la visita Pelos señaló que conocía a una chica allí. ¿Hay algún sitio, querido Pelos, donde no conozcas tías? Tras recorrer, yo creo, Daroca tres o cuatro veces, encontramos la salida y nos enhebramos de nuevo rumbo a Calamocha. Una vez hubimos llegado preguntamos por Navarrete y, pese a ser un pueblo a 4 kilómetros, había nativos que no sabían de su existencia. Que viaje más poco ensayado. Tuvimos que preguntar hasta en Navarrete, ¿Porqué la panadería de un pueblo de un ciento de habitantes está tan escondida?, quizá para que sólo compren ellos. Bien pensado. Tras preguntar en Navarrete, por segunda vez, encontramos la casa y llamamos al timbre. La primera expresión de mi amigo fue:”Estáis como putas cabras”. Estuvimos en el bar del pueblo, primero jugando a las cartas, visto así no es tan distinto de un día normal de clase; y luego comiendo. Cabe destacar también la frase de la madre de mi amigo cuando este le dijo que habían venido unos amigos de clase, ¿Esos que estudian tanto? Pues sí, señora. Si. Nos enseñó la plaza del pueblo, el sitio de la cobertura para móviles (típico en todos los pueblos pequeños) y luego tomamos algo en Calamocha. Pero lo mejor, fue su cara al vernos. Valió la pena sorprenderle. Conseguimos llegar, contra todo pronóstico. Ten cuidado. No nos funciona demasiado bien el cerebro y podemos volver a hacerlo. Podemos estar a punto de llamar a tu puerta ahora mismo. Ahora que sabemos que no necesitamos mapas para ir del punto A al punto B. Ahora que somos más rápidos que el viento. Ahora que la palabra imposible no significa nada para Rillo, Pelos y Bilsy. Ahora podemos conseguir cualquier cosa que nos propongamos. Excepto aprobar. Claro.

15 de diciembre de 2005

El cielo tuvo la culpa

El cielo tuvo la culpa, no hay duda, del ruido y la gente corriendo entre escombros, de niños indefensos pidiendo ayuda; de marines con insignias en los hombros, corazas en el pecho y caras pintadas del color de la muerte que ellos trajeron; de tristeza, de aldeas bombardeadas, cadáveres que lucharon y murieron. Tus B cincuenta y dos surcaron el cielo para vaciar sus vientres sobre mi gente, cerré los ojos y lloré tras mi velo el asesinato injusto de inocentes. ¡Cuantas veces maldije tu vida y obra! ¡Cuantas veces, yanqui, te deseé muerto! Cuanto odio cuando aquel a quien llamas Cobra me dejó coja y con el corazón tuerto. Pese a todo seguí soñando con ver como, humillado, retirabas tus tropas de los desiertos que me vieron crecer, disculpándote ante las familias rotas, implorando de rodillas la piedad que no fuiste capaza de tener conmigo, soñé con verte abandonar la ciudad a la que un día llegaste como amigo. Soñé con ver a tus soldados pensar, descubrir que Charly fuiste siempre tú; y que mis hijos pudieran contemplar aquel cielo, libre de aviones, y azul.

8 de diciembre de 2005

Reflexiones

La universidad, y concretamente las clases de álgebra de Ana dan para mucho. Incluso para pensar. La profesora tenía uno de sus típicos malos días en los que trata el temario a toda velocidad sin la menor intención de explicar nada. Pero claro, es Ana. Cualquiera se atreve a decirle que no…que no nos hemos enterado de nada. Estaba sentado en primera fila (una parte de mí se ha vuelto un empollón). Veía pasar por delante de mi vista todo tipo de operaciones incomprensibles. Matrices, números, incógnitas y ecuaciones pasaban por delante de mí como coches mientras esperas que el semáforo se ponga de color verde. Y fue en ese momento, mientras me mareaba y miraba fijamente los apuntes, que perdí la noción del tiempo. Los minutos que duraban la demostración de cada teorema resultaban horas a mi cerebro. Formulé entonces una teoría hacia mis adentros: Quizá hace ya algún tiempo, o quizá hace escasos segundos; pero debí haber muerto ya. Un accidente de coche, el hundimiento de mi piso (no sería nada raro) o problemas respiratorios mientras dormía placidamente. Yo había muerto, y no debía haber sido del todo bueno porque había sido llevado a mi propio infierno particular donde pasaría el resto de mis días. Estaba en estas reflexiones cuando por fin llegó el descanso y desperté de mi letargo como un condenado a muerte al que acaban de indultar. Salí de la clase y me sentí afortunado. Se me ocurrió pensar en todas aquellas personas que no tienen descanso, en aquellas que viajaron al infierno sin billete de vuelta y que pasarán allí su vida entera. Cualquier cosa puede ser un infierno hoy día: un marido con la mano demasiado larga, un trabajo explotador,… Pero hay que intentar escapar. No sabemos si el descanso será mejor o peor que el infierno del que salíamos, pero merece la pena intentarlo. Y, con un poco de suerte, salvados por la campana.